Participación ciudadana y deporte

En el marco de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, el deporte se convierte en una estrategia valiosa y convocante para favorecer el espíritu de equipo, la participación y la puesta en marcha de proyectos e ideas que generen buenas prácticas y soluciones para problemas que los mismos jóvenes detecten en las comunidades.

Chicos, chicas y adolescentes son ciudadanos con derechos que deben ser garantizados y respetados, sujetos que influyen y son influenciados por el entorno social y cultural y creadores de cultura. Además, los jóvenes son portadores de saberes, concepciones y modos de ver el mundo.

Por eso, es fundamental ofrecer a chicas, chicos y jóvenes herramientas para la participación, la expresión y el reclamo: darles la palabra es una manera de garantizar derechos y acompañarlos en la construcción de ciudadanía.


¿Qué es la ciudadanía?

El término ciudadanía puede definirse como el conjunto de normas que guían la relación entre el individuo y la sociedad. A lo largo del siglo XX se han reconocido tres dimensiones propias de la ciudadanía: la ciudadanía civil, la política y la social. Rosana Reguillo Cruz, una antropóloga mexicana que investiga sobre adolescentes, jóvenes y consumos culturales, señala la necesidad de considerar también la ciudadanía cultural. Para Reguillo Cruz, “la música, las expresiones culturales, las formas de trabajo autogestivo, los frentes de solidaridad que convocan su atención, el uso del cuerpo, la toma del espacio público a través de manifestaciones artísticas, son todos modos de contestar al orden vigente y de insertarse socialmente”.

Género, etnia, religión, opciones sexuales, consumos culturales, etcétera, son también elementos alrededor de los cuales se articula el derecho a la organización, la expresión y la participación. Los jóvenes ejercitan su ciudadanía al decidir dónde quieren involucrarse, qué quieren hacer, al juntarse con otros en organizaciones formales o informales, cuando se expresan con diferentes lenguajes y cuando piensan, organizan y ejecutan ideas y proyectos.


El concepto de participación

“Tomar parte en algo, ser parte de algo” es una de las posibles formas de definir la participación. Se puede “ser parte” de distintas formas: estando informado sobre un proyecto, expresando opiniones e ideas, decidiendo a través del voto. Por eso participación y ciudadanía están relacionadas. La ciudadanía es, de algún modo, el marco que crea las condiciones para que sea posible la participación.

“La participación de las personas jóvenes es necesaria porque tienen una parte del conocimiento de la realidad que los adultos no tienen”.

Una participación real entiende que:
- Adolescentes y jóvenes influyen activamente en procesos y decisiones, y se ocupan de temas que los preocupan.
- Ejercen el poder, entendido como la capacidad de decidir, intervenir en las decisiones, hacer escuchar su voz en la discusión pública de asuntos que los convocan.
- Pasan de ser meros consumidores de mensajes y valores, a ser productores de sus propios mensajes.
- Pueden participar en colaboración intergenearcional y superando las inequidades de género y etnia.

En este contexto, convocamos a los y las jóvenes a convertirse en partícipes y transformadores de sus comunidades y a generar propuestas y proyectos que alienten la actividad deportiva y la vida saludable.

Género y deporte

La participación de las mujeres en la actividad física y en el deporte ha sido, y todavía es, menor que la de los hombres. Esto no es un hecho casual ni aislado, ya que la participación de la mujer es menor en los ámbitos que tradicionalmente se han considerado públicos como el mundo laboral, político, cultural, etc. y el deporte es uno de ellos.

Además, el acceso de las mujeres al ámbito deportivo está, generalmente, cargado de estereotipos sociales y culturales. Ideas como: “la mujer es inferior al hombre en actividades deportivas”, “tienen menos capacidad física”, “sus cuerpos se masculinizan cuando practican deportes”, “hay deportes que no son para mujeres”, son algunas de las muchas que circulan tanto en los medios de comunicación como en la sociedad en general.

Recién en el año 1900 las mujeres pudieron participar en los Juegos Olímpicos, solo en dos disciplinas: golf y tenis. De un total de 997 atletas, 22 mujeres compitieron por primera vez en esos Juegos que se desarrollaron en París. Más de 100 años después, en 2016, el 45% del total de atletas de Río, fueron mujeres.

Sin embargo los estereotipos en torno a las mujeres y su relación con el deporte siguen circulando con mucha fuerza en nuestra sociedad.

Sabemos que adolescentes y jóvenes pueden ser agentes fundamentales para el cambio, a partir de la visibilización de los estereotipos y de la visión machista sobre las mujeres en el deporte, y de ideas y estrategias para revertir esas miradas y fortalecer el respeto por las niñas y las mujeres, tanto las que participan en la actividad deportiva, como en la sociedad en general.

A poco de comenzar una nueva edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud, en la que por primera vez participan igual cantidad de mujeres que de varones, convocamos entonces, a los y las jóvenes y adolescentes a reflexionar, debatir y proponer estrategias y actividades que ayuden a lograr una mirada más respetuosa de las mujeres en su propia comunidad.

Valores olímpicos

Cuando hablamos del Olimpismo nos referimos a una filosofía de vida que contempla a las personas como sujetos integrales y se propone favorecer y alentar la salud física, psíquica y emocional a través del deporte en un sentido amplio. El olimpismo se propone la inclusión y la integración como modo de vida. Al asociar el deporte con la cultura y la educación, estimula un estilo de vida basado en la satisfacción del esfuerzo, el valor de la amistad, el respeto por uno mismo y por los otros y la diversidad cultural y religiosa.


¿Cuáles son esos valores olímpicos?

EXCELENCIA
Se refiere a la capacidad de tomar decisiones positivas y saludables y al esfuerzo que cada uno y cada una hacen para intentar ser y hacer lo mejor que puedan en todo aquello que quieran realizar. Excelencia significa poder dar lo mejor de uno mismo, no únicamente en el deporte, sino en todos los órdenes de la vida. No es sólo ganar, sino también participar, avanzar en la dirección de los objetivos personales y colectivos que nos proponemos.

AMISTAD
Se vincula con el respeto y los vínculos afectivos. El olimpismo concibe al deporte como una forma de entendimiento y respeto entre personas, equipos y países. El objetivo principal es la construcción de un mundo más pacífico y mejor a través de la cooperación, la solidaridad, el espíritu de equipo, la alegría y el optimismo en el deporte. La amistad como valor del olimpismo alienta también a respetar y establecer vínculos con los otros, más allá de las diferencias. Los atletas, por ejemplo, expresan este valor al consolidar lazos con compañeros de equipo y también con sus oponentes.

RESPETO
Se relaciona con el respeto a las reglas del deporte, pero también a las reglas vinculadas con la convivencia con otros y con el cuidado del medioambiente. En relación directa con el deporte, el respeto está íntimamente ligado con el juego limpio, la vida saludable y el esfuerzo de alejarse de todo aquello contrario a los principios éticos. Representa la honestidad, el cumplimiento de reglas, el respeto por los otros y por sus diferencias (de género, de nacionalidad, de religión, de cultura, de modo de vida).

CONCURSO DE CORTOS AUDIOVISUALES

CORTO
Y AL PIE

En el marco de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, impulsamos un concurso de cortometrajes (de hasta 2 minutos de duración) para chicas y chicos de entre 14 y 18 años de todo el país.

Buscamos estimular vocaciones audiovisuales en los jóvenes y difundir historias contadas por ellos y ellas. Esta iniciativa se propone invitarlos a reflexionar, construir una mirada crítica y visibilizar temas propios de su generación.

Los ejes temáticos que planteamos en el marco del concurso son:

Participación ciudadana y deporte

Género y deporte

Valores Olímpicos

Por qué hacemos Corto y al pie

Porque los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 son el escenario ideal para invitar a niños y jóvenes a reflexionar y expresarse sobre temáticas que atraviesan sus vidas, y visibilizar cómo el deporte interactúa con ellos enriqueciendo experiencias.

Porque el lenguaje audiovisual forma parte de la cotidianeidad de los jóvenes, y es una herramienta potente y accesible para transmitir ideas, valores y perspectivas.

Porque, en alianza con el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el concurso alcanza una dimensión nacional con una valiosa solidez técnica de calidad.

Cómo participar

Se extiende la inscripción
hasta el 7 de Junio de 2018

¡No te quedes sin participar!

Hay importantes premios para los ganadores.

Mirá los detalles y pasos para la inscripción

Jurados

Un jurado de 3 personas, compuesto por referentes del mundo audiovisual
y del deporte, será quien defina a los 6 cortos ganadores del concurso.